O Gran Meín Blanco representa la culminación de un proyecto histórico en el Valle del Avia, bajo la dirección técnica del prestigioso grupo Alma Carraovejas. Este vino no es simplemente un blanco gallego; es una crónica líquida del Ribeiro más auténtico. Elaborado a partir de un mosaico de pequeñas parcelas situadas en las laderas de San Clodio y Gomariz, este ensamblaje de variedades autóctonas —donde predomina la Treixadura acompañada de Godello, Loureira, Torrontés, Albariño y Lado— refleja la complejidad geológica de sus suelos graníticos (el característico 'sabrego').